En dicho periodo el país fue afectado por 65 desastres de gran magnitud, 60% provocados por fenómenos naturales como sequías, inundaciones, deslizamientos húmedos, sismos que dejaron tan elevado número de víctimas y que por lo menos afectaron a 3 millones 600 mil personas.
A nivel de daños por inundaciones se destaca el impacto causado por el Fenómeno de El Niño de los años 1982-83 y 1997-1998 que produjo pérdidas estimadas en 3 mil 900 millones de dólares. Los daños derivados de sismos se estima que causaron pérdidas económicas cercanas a los 1 mil 500 millones de dólares durante el mismo periodo.
Estos desastres han sido consecuencia de una combinación de factores geográficos, socio-económicos, institucionales y ambientales, según un estudio difundido por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.
En la actualidad y de acuerdo al estudio que incluye la más reciente aplicación de los Indicadores de gestión del riesgo del Banco realizados en 2008, el Ecuador podría perder infraestructura pública por un valor de entre 1 mil 400 millones y 8 mil 200 millones de dólares en un evento extremo de baja probabilidad y muy altas consecuencias como podría ser un sismo.
Según este estudio, el sector público no tendría capacidad financiera para cubrir las pérdidas por sismos con una recurrencia mayor o igual a 500 años.
De otro lado el estudio actualizó el Índice de Gestión del Riesgo, que mide el desempeño de un país en la gestión del riesgo de desastres. Ecuador obtuvo, al momento de la medición, uno de los más bajos índices entre los 18 países analizados, en el que se confirma el bajo nivel de protección financiera del Estado frente a desastres, así como también el deterioro en el manejo de desastres en la última década.



